Desde el día 2 que llegué a Múnich y cayó la primera nevada, no hemos tenido ningún día temperaturas positivas. Lo que empezó siendo divertido y bonito, ya que la nieve tiene mucho encanto está empezando a resultar un tanto demasiado frío. Y es que días y días a -12º, se te va calando el frío en los huesos y no hay abrigo,ni bufanda ni manta que te consiga calentar.

Estamos viviendo uno de los inviernos más fríos de los últimos años, y varios días hemos rozado los -20º, que se dice pronto.
Pero, aunque estas gélidas temperaturas no sean buenas para el cutis es cierto que el vivir situaciones atípicas a los que no estamos acostumbrados, te hace experimentar nuevas situaciones en la vida diaria.

A pesar de los -14 grados que hace cada mañana, mi Cleta y yo vamos juntas a pasear, por ahora no ha habido día que haya dejado los pedales y haya cogido el transporte público, y mola. 🙂

Cuando llegué en el 2011 me parecía de locos el ir con nieve en bici, pero a todo se acostumbra uno. Lo gracioso es que, las marchas están totalmente congeladas y desde hace semanas voy con una marcha constante, sin posibilidad de cambiarla.
Otra cosa curiosa que me ha pasado, es que la cadena de la bici se me congeló y no podía cerrarla con la llave; estaba permanente abierta. Me compré otra cadena con código, metí la cadena vieja en casa y empezó a funcionar a los 3 minutos.

Por supuesto no es lo único que ya no puede abrirse, verjas de patios o incluso, maleteros de coches como le pasó a un amigo mío.

Después de estar un rato paseando, se llega con el pelo y/o la barba llena de hielitos, de la respiración. ¡Es muy fuerte! Pero es que hace mucho frío.

Y a vosotros, ¿alguna experiencia curiosa debido al frío? ¿Algo que os llame la atención?

Yo estaba un poco en modo queja pero luego he leído este artículo del pueblo más frío del mundo donde viven a -50º y se me ha pasado.

¡Anímate y compartamos las penas para echarnos unas risas juntos!